El mercado de pases de River Plate ha sido una demostración de fuerza institucional, con las incorporaciones de Fausto Vera y Aníbal Moreno para blindar el mediocampo. Sin embargo, el arribo de Kendry Páez ha generado una revolución que excede lo futbolístico para convertirse en un golpe de efecto internacional. La máxima promesa de Ecuador, ficha del Chelsea y con rodaje europeo en el Racing de Estrasburgo, ya es jugador del "Millonario". Pero en el River Camp, la orden de Marcelo Gallardo es clara: nadie corre antes de aprender a caminar.
En un movimiento que denota la gestión minuciosa del vestuario, Gallardo y el propio jugador han acordado postergar el debut. La decisión sorprende al hincha, que esperaba ver al número 10 de la selección ecuatoriana este mismo sábado en el Monumental ante Tigre, pero responde a una lógica estrictamente física y estratégica.
Páez, de 18 años, firmó su contrato por 18 meses (sin opción de compra) acompañado por el presidente del club, Stefano Di Carlo, y ya se encuentra bajo las órdenes del cuerpo técnico. El dato clave que maneja Gallardo es la inactividad reciente: el volante ofensivo no disputa un partido oficial desde el pasado 18 de enero, cuando sumó apenas un minuto en la Ligue 1 francesa ante el Metz.
Lejos de lanzarlo al ruedo para la tribuna, el plan es un acondicionamiento físico intensivo de diez días. De hecho, este miércoles Páez fue el único futbolista del plantel que realizó doble turno. El objetivo es claro: que su estreno con la Banda sea con la plenitud de sus capacidades.
Descartada su presencia en el duelo de escoltas de la Zona B ante el "Matador" de Victoria, todos los cañones apuntan al 17 de febrero.
Ese día, River enfrentará a Ciudad de Bolívar por la primera ronda de la Copa Argentina, un encuentro que probablemente se dispute en la provincia de San Luis. Ese escenario, de menor presión que un clásico o una definición de liga, asoma como el marco ideal para el "bautismo" de un jugador que llega con la responsabilidad de ser figura.
La operación no solo beneficia a River, que suma jerarquía clase "A", sino también al Chelsea y a la Federación Ecuatoriana. Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, Páez necesita minutos de calidad para asegurar su titularidad en el esquema de Sebastián Beccacece. Ecuador integrará el Grupo E junto a Alemania, Curazao y Costa de Marfil, y el rodaje en el fútbol argentino se vislumbra más competitivo que la intermitencia que traía en Francia.
Mientras espera por su refuerzo estrella, River debe defender su invicto en el Torneo Apertura. Tras las victorias ante Barracas y Gimnasia, y el empate en Rosario, el equipo de Gallardo marcha escolta y este sábado tendrá una prueba de fuego ante Tigre. Por ahora, la magia de Páez deberá esperar, subordinada a la disciplina táctica y física que es el sello innegociable de este ciclo