El mundo del fútbol sudamericano, y en especial la comunidad "Xeneize", vivió horas de profunda preocupación tras confirmarse que Omar Sebastián Pérez, el talentoso exvolante surgido de Boca Juniors, sufrió un infarto de miocardio en Colombia. El episodio, ocurrido este jueves 5 de febrero, obligó a una intervención quirúrgica de urgencia en la que se le colocó un stent para estabilizar su cuadro.
El "Bocha", nacido en Santiago del Estero y de 44 años, comenzó a sentir un dolor torácico agudo e intenso, lo que motivó su traslado inmediato a la Clínica Marly, en la ciudad de Bogotá. La celeridad en la atención médica fue determinante para evitar consecuencias mayores.
Tras el hermetismo inicial, fue el propio protagonista quien decidió comunicar su estado para disipar rumores y llevar calma. A través de su cuenta de Instagram, donde acumula más de 113 mil seguidores, Pérez publicó una imagen desde la cama del hospital, visiblemente afectado pero con el pulgar arriba.
"De ésta también vamos a salir… Con dolor, pero mejorando a cada hora. Gracias a todos los profesionales que me atendieron. Fue a tiempo y rápido, si no… ¡¡Gracias por tantos mensajes!!", escribió el exjugador, reconociendo la gravedad de la situación que le tocó atravesar.
Según confirmaron fuentes cercanas y un comunicado oficial emitido por la academia deportiva que Pérez dirige en Bogotá, el exjugador permanecerá internado en observación durante los próximos cinco días. El objetivo del cuerpo médico es realizar un seguimiento estricto de la evolución post-quirúrgica y garantizar que el stent funcione correctamente antes de otorgarle el alta.
La institución que preside informó: "Afortunadamente, la atención fue inmediata y se le realizó la colocación de un stent, procedimiento que permitió estabilizar su condición de manera oportuna (...) Su estado de salud es estable y con buen pronóstico".
Si bien Omar Pérez es considerado una leyenda viviente en Colombia —específicamente en Independiente Santa Fe, donde es el extranjero con más presencias (374 partidos) y nueve títulos ganados—, su huella en el fútbol argentino es imborrable.
Formado en la cantera de Boca Juniors, fue parte de la época dorada de Carlos Bianchi. Aunque muchas veces quedó relegado al banco de suplentes por ser contemporáneo y compartir puesto con Juan Román Riquelme, el "Pelado" (como se lo conocía entonces) integró los planteles bicampeones de América en 2000 y 2001 y alzó la Copa Intercontinental ante el Real Madrid. En sus tres temporadas en la Ribera, disputó 63 partidos, marcó 6 goles y entregó 7 asistencias, siendo recordado aquel tanto a River en el 4-0 del verano de 2002.
Hoy, ya retirado y establecido como empresario gastronómico y deportivo en tierras cafeteras, el fútbol vuelve a unirse para desearle una pronta recuperación