Haciendo un balance del año, el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Junín, arquitecto Marcelo Balestrasse, contó cuáles fueron algunos de los inconvenientes con los que se encontraron el año pasado.
“Estamos atravesando una coyuntura económica y social muy especial y todo se complejiza. Nosotros tenemos licitaciones con varias empresas que vienen desde 2017 y otras desde mucho antes. Los valores se fueron incrementando y las empresas tuvieron que ajustarse al presupuesto. Hubo redeterminaciones de precios ya que están previstas por la ley de obra pública. El mayor problema se dio en las obras viales porque el pavimento es un material importado y eso está atado al dólar. Nosotros comenzamos trabajando con valores de 3.500 pesos la tonelada y hoy vale más de 11.000, por eso hay obras que se hacen hasta cierto punto y hay que conveniar o rescindir los contratos para que las empresas no se fundan”, comenzó diciendo.
Luego, expresó que “por estas razones, ha quedado pendiente en el barrio Los Almendros la calle Lonegro, desde el Camino al Balneario hasta Benito de Miguel. Allí hicimos el cordón cuenta, el movimiento de suelo, el estabilizado y no se pavimentó porque la empresa no pudo aguantar y se rescindió el contrato. Ahora sí, liberada esta licitación, puedo hacer otra con nuevos precios. Los vecinos están enojados, me reuní con ellos, les expliqué la situación y esperemos que en marzo podamos solucionarlo. En Morse y Fortín Tiburcio tuvimos situaciones similares, volvimos a licitar y ahora hay otra empresa que va a terminar la pavimentación. En Tiburcio hubo que arreglar algunas pendientes en las calles para que el agua pueda escurrir sin problemas y en Morse estamos a punto de hacer la nueva licitación”.