Despedida

En el cierre de la Comunidad de las Siervas de San José

Lunes, 09 de Febrero del 2026 - 17:32 hs.

Nostalgia es la palabra adecuada para describir el sentir de los vecinos  de  Los Toldos tras confirmarse el cierre de la Comunidad Taller  Hogar Bonifacia, poniendo fin a una labor ininterrumpida de prácticamente 100 años.

La partida de las Hermanas Siervas de San José, quedando actualmente solo la hermana Charo, fue anunciada formalmente por su Equipo General y marca el cierre de una etapa histórica para la ciudad.

Desde su llegada, las religiosas desarrollaron una tarea sostenida basada en el carisma de su fundadora, Santa Bonifacia Rodríguez. 

Su labor trascendió el ámbito religioso, con un fuerte compromiso social y educativo que dejó huella en generaciones,  formadas en valores de servicio, humildad y trabajo, inspirados en la figura de San José.

A través de espacios como el Hogar Bonifacia, las hermanas brindaron contención y acompañamiento, especialmente a los sectores más vulnerables, convirtiéndose en un referente de cuidado y promoción humana dentro del partido de General Viamonte.

Si bien la decisión administrativa de la Provincia María de Nazaret pone fin a su presencia institucional, el legado de las Siervas de San José permanecerá  vivo en la historia y la memoria de Los Toldos. La comunidad despide con gratitud casi un siglo de entrega silenciosa y compromiso constante.

Desde 1928

La historia comenzó el 24 de octubre de 1928, cuando el primer grupo de hermanas llegó a estas  tierras y destinó su labor a Los Toldos, marcando el inicio de un camino de compromiso con los más necesitados en el norte bonaerense.

Fueron comienzos de pequeños pasos profundamente significativos para las personas sencillas de ese pueblo: el hogar con las niñas pupilas, el Colegio San José, y más tarde, el Hogar Bonifacia.

Una obra que creció sostenida por los valores de humildad, oración y trabajo, junto a familias, docentes, alumnos, exalumnos y voluntarios, bajo el lema Trabajo, Fe y Amor.

Durante décadas, su vida se entrelazó con la de la comunidad: acompañando familias, siendo educadoras, buscando alternativas para acoger y acompañar a niños en situación de riesgo. 

La despedida

La despedida se vivió como un momento de profunda emoción, gratitud y memoria, con la celebración de la Eucaristía, donde vecinos, amigos, exalumnos y miembros de la comunidad cristiana renovaron el agradecimiento por tantos años de dedicación. 

Para muchos, esta despedida no fue simplemente un adiós físico, sino una invitación a reconocer y agradecer el legado espiritual y social que las Siervas de San José dejaron en Los Toldos. 

Así, la historia de las Siervas de San José en Los Toldos queda sellada como un capítulo lleno de entrega generosa, que no sólo marcó la vida de quienes convivieron a su lado, sino que también ayudó a construir tejido social y espiritual en esta comunidad del interior de Buenos Aires.

Las Hermanas, compartieron también lo que ha significado para todas, estos años de presencia en Los Toldos. 

Y lo expresaron con un mensaje en el que “Agradecemos a esta comunidad que siempre nos recibió y acompañó, permitiéndonos sembrar y dejar la huella de la Sagrada Familia de Nazaret, hermanando la oración con el trabajo.

Confiamos en que este legado continuará vivo en los vínculos construidos, fortalecidos en la fe y la esperanza. Hemos aprendido juntos a escuchar a Dios y a valorar la Providencia. Pedimos que nos acompañen con su oración en esta nueva misión a la que Dios nos llama. LOS TOLDOS SIEMPRE SERÁ NUESTRA CASA”. 

Lo firman; Siervas de San José. Argentina