La Copa del Mundo en Argentina: un reencuentro histórico marcado por la emoción de los campeones y el recuerdo de los ausentes
La mística futbolera argentina vivió una jornada de colección con la llegada del trofeo oficial de la Copa del Mundo de la FIFA. En un tour que recorre los puntos neurálgicos del planeta, el destino argentino tuvo un sabor particular: es la primera vez que la "dorada" visita el país con la Selección ostentando el título de campeona vigente tras la gesta de Qatar 2022.
El evento, cargado de simbolismo, no fue solo una exhibición, sino un viaje por la memoria colectiva. Los fanáticos que recorran la muestra podrán encontrarse con una línea de tiempo que exhibe las pelotas oficiales desde México 1970, salas interactivas sobre el plantel de Lionel Scaloni y una zona inmersiva que recrea los festejos históricos en el Obelisco.
La voz de los protagonistas: entre la gloria y la nostalgiaLa presentación estuvo a cargo de Sergio Goycochea, el héroe de Italia 90, quien subrayó el valor emocional de esta visita. "En esta edición somos los campeones del mundo, tiene un aditivo especial. Después de la obtención de Qatar, donde casi todos nos morimos del corazón, es la primera vez que la copa oficial visita nuestro país", señaló el "Goyco".
Sin embargo, el clima de celebración dio paso a la emoción profunda cuando los campeones del 86 tomaron la palabra. Oscar Ruggeri, visiblemente conmovido, recordó el vacío que dejó la partida de Diego Armando Maradona: "Me duele en el alma, porque en este lugar tendría que estar mi capitán". A su lado, Jorge Burruchaga —autor del gol más importante de aquella final ante Alemania— rescató el momento en que supieron que eran invencibles: "Nos dimos cuenta que podíamos ganar en octavos con Uruguay. Fue el puntapié inicial".
Por su parte, el "Pato" Ubaldo Matildo Fillol, estandarte de la primera estrella en 1978, aportó la cuota de solemnidad al recordar al recientemente fallecido César Luis Menotti, asegurando sentir la presencia de todos sus compañeros de aquella gesta pionera.
Una regla de oro: se mira y no se tocaLa exhibición permite a los asistentes fotografiarse con el trofeo, aunque bajo una restricción estricta impuesta por la FIFA que mantiene el aura de exclusividad: nadie que no haya sido campeón del mundo puede tocarla.
La jornada contó además con la presencia de figuras de la talla de Ricardo Giusti, Sergio Batista, Carlos Tapia y Héctor "El Negro" Enrique, quienes compartieron anécdotas de la concentración de México 86, reforzando la unión entre las distintas generaciones que lograron llevar al fútbol argentino a la cima del mundo.