Doble presencia nacional: el Junín Golf Club afianza su prestigio en los exigentes torneos de Córdoba y Costa Esmeralda
La diplomacia deportiva de Junín tuvo este fin de semana a sus mejores embajadores en los greens de dos de los escenarios más competitivos del país. En una muestra clara del sostenido trabajo institucional y formativo, el Junín Golf Club (JGC) desplegó a sus representantes en una doble agenda nacional que abarcó desde las sierras cordobesas hasta el mar bonaerense, ratificando el peso específico de la ciudad en el mapa del golf argentino.
El saldo de ambas jornadas no solo se mide en scores, sino en la consolidación de un proyecto deportivo que logra nutrir de talentos tanto a las competencias de elite de mayores como a los certámenes formativos más rigurosos.
Experiencia y jerarquía en CórdobaPor un lado, la atención estuvo puesta en Ascochinga, provincia de Córdoba, sede del prestigioso Torneo Interfederativo de Mayores. Allí, en un campo histórico y frente a jugadores de distintas federaciones de todo el territorio nacional, Ignacio “Toto” Etchepare y Jorge Borruto fueron los encargados de llevar la bandera del JGC.
Ambos golfistas locales integraron el equipo que representó a la Federación del Noroeste de Buenos Aires (FENOBA), asumiendo la responsabilidad de competir en un certamen de altísimo nivel técnico y estratégico, donde la experiencia y el temple son factores determinantes para mantenerse en la pelea.
El semillero que pisa fuerte en la CostaEn paralelo, a más de mil kilómetros de allí, el futuro del golf juninense se ponía a prueba en el Segundo Torneo Nacional Juvenil y Prejuvenil. El escenario no podía ser más desafiante: la exigente cancha estilo links de Costa Esmeralda, conocida por sus vientos cruzados y su topografía natural, que no perdona errores.
Hasta allí viajaron los talentos de la Escuela de Menores del JGC: Renzo Parodi, Celina Zuchiatti, Pedro Silveira y Vicente Scevola. A lo largo de tres jornadas de competencia, los juveniles no solo demostraron un evidente crecimiento técnico, sino el carácter necesario para enfrentar un certamen de máxima exigencia física y mental.
Más allá del talento deportivo, el evento en la costa atlántica estuvo marcado por un fuerte sentido del compañerismo y el respeto. Desde la organización, el balance fue sumamente positivo: “Para Costa Esmeralda es un orgullo haber sido anfitriones de este importante encuentro deportivo, acompañando el crecimiento de las nuevas generaciones y promoviendo espacios de integración y desarrollo a través del deporte”, afirmaron las autoridades locales.
El campeonato encontró su cierre en el Club House del Golf con la tradicional entrega de premios. Un final cálido que sirvió para reconocer el compromiso, el esfuerzo y la dedicación de estos jóvenes que, con cada golpe, dejan en claro que la cantera del Junín Golf Club tiene el talento necesario para seguir proyectándose a nivel nacional