15 de julio: El día que La Scaloneta hizo historia ante Inglaterra ya es una efeméride oficial
Hay victorias que no otorgan estrellas para bordar en el escudo, pero que se clavan para siempre en la memoria popular. El histórico triunfo de la Selección Argentina por 2 a 1 frente a Inglaterra en las semifinales del Mundial de Estados Unidos 2026, disputado en Atlanta, es una de ellas. Por la rivalidad histórica, por la épica de los goles agónicos y, sobre todo, por el simbolismo que trascendió el campo de juego.
Ese peso específico llevó a que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tomara una decisión unánime: instituir el 15 de julio como el Día de las Selecciones Nacionales de Fútbol.
La medida fue aprobada en la reciente reunión de Comité Ejecutivo encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia en el predio de Ezeiza. Según el comunicado oficial, la fecha no solo conmemora el hito de la Selección Mayor, sino que busca reconocer a "todas y cada una de las selecciones nacionales (juveniles, masculinas y femeninas, de futsal, de fútbol playa y fútbol de campo), que día a día se entrenan con la ilusión, la alegría y la responsabilidad de defender la celeste y blanca".
La gesta deportiva y la bandera de la polémicaAquel 15 de julio en Atlanta, Argentina logró el boleto a la gran final (que luego cedería ante España) gracias a los tantos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, ambos tras asistencias precisas de Lionel Messi. Sin embargo, el clímax de la jornada no terminó con el pitazo final, sino durante los festejos de cara a las tribunas, colmadas por una abrumadora mayoría argentina.
Fue allí cuando un grupo de jugadores —con Giovanni Lo Celso, Lisandro Martínez y Cristian "Cuti" Romero a la cabeza— exhibió una bandera que rezaba: "Las Malvinas son argentinas". Todo el plantel se encolumnó detrás del mensaje sobre el césped, en una imagen que dio la vuelta al mundo.
La historia secreta del "trapo":
Origen: Fue confeccionada artesanalmente por un grupo de hinchas de Villa Luro utilizando una sábana de hotel, pintura barata y un pincel. Su costo total fue menor a los 10 dólares.
Ingreso al estadio: Para sortear los estrictos controles de seguridad, los hinchas la camuflaron en sus partes íntimas.
El pase a los jugadores: Cuando el personal de seguridad intentó confiscarla en la grada, los simpatizantes la envolvieron en una botella de plástico para darle peso y la arrojaron al campo de juego.
Repercusiones geopolíticas y el accionar de la FIFALo que para los argentinos fue un acto de reivindicación soberana, en los despachos internacionales encendió las alarmas. El pasado 29 de julio, la FIFA abrió un procedimiento disciplinario contra la AFA amparándose en el artículo que prohíbe "servirse de un evento deportivo para realizar manifestaciones de índole distinta a la deportiva".
El episodio escaló rápidamente a los canales diplomáticos:
Reino Unido: La portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer, fue tajante: "Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las Islas Malvinas sin duda lo son". Por su parte, el ministro de Ciencias, Peter Kyle, calificó el hecho de "totalmente inapropiado".
Argentina: El presidente Javier Milei defendió el accionar de los futbolistas, calificando la exhibición de la bandera como "perfectamente válida y lícita", y aprovechó para ratificar que "las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar en el plano diplomático, con una inteligencia en el accionar".
Incluso dentro del plantel, el mensaje fue unívoco. "Siempre serán argentinas", sentenció Leandro Paredes tras el encuentro, mientras que Lisandro Martínez prefirió enfocarse en la alegría del triunfo, aunque reconociendo el peso emocional del partido: "Este partido no lo podés perder, no había otra forma que ganar".
Un destino de honorHoy, aquella bandera que generó réplicas idénticas en estadios de todo el fútbol argentino (como en las canchas de Ferro o Tigre) se encuentra a resguardo. Fue rescatada del césped de Atlanta por Patricio Auber, uno de los mozos que acompañó a la delegación nacional.
Según trascendió en las últimas horas, su periplo está a punto de concluir: la decisión es que el estandarte sea entregado a los ex combatientes de la Guerra de Malvinas, cerrando así un círculo perfecto de memoria y homenaje.
De la misma manera que el 22 de junio se celebra el Día del Futbolista por los míticos goles de Diego Maradona a los ingleses en México 86, el calendario argentino acaba de sumar un nuevo mojón. El 15 de julio ya es sinónimo de Selección, de coraje y de una identidad que no sabe de fronteras.