Pasión y pelota naranja: el histórico regreso de la Copa Ciudad de Junín consolidó la unión del básquet local

Lunes, 21 de Septiembre del 2026 - 13:10 hs.

El básquet de Junín volvió a latir al unísono. Con las tribunas colmadas y un clima de absoluta fiesta familiar, El Fortín de las Morochas fue escenario del segundo encuentro de la Copa Ciudad de Junín, el certamen que marcó el tan ansiado regreso del clásico entre el Club Ciclista Juninense y el Club Atlético Argentino de Junín. Lejos de las rivalidades mal entendidas, la jornada dejó en evidencia que la pelota naranja es, ante todo, un motor de identidad colectiva y orgullo local.

El evento no fue producto del azar, sino el resultado de un trabajo articulado y mancomunado entre las distintas áreas del Municipio —con la Dirección de Deportes a la cabeza— y las conducciones de ambas instituciones. Esta sinergia permitió dar respuesta a una demanda histórica de toda la comunidad basquetbolística, que pedía a gritos recuperar un duelo con tanta historia en el parquet.

Voces protagonistas de una jornada histórica

Tras el vibrante desarrollo del partido, las máximas autoridades dejaron en claro que este hito marca un antes y un después en la escena deportiva de la región.

Miguel Had, presidente de Ciclista Juninense, no ocultó su emoción al repasar el éxito de la convocatoria:

«Es una alegría enorme. Quiero agradecer a todos, principalmente al Gobierno de Junín, porque hay tres patas indispensables para poder lograr esto y sin ellos no lo podríamos haber hecho. Sumado a la buena onda que tenemos con Germán, es una verdadera fiesta del básquet de Junín; acá hay gente de todos los clubes, no solo de Ciclista y Argentino».

El mandamás verdirrojo también puso el foco en la responsabilidad institucional de cara al porvenir:

«Esto es solo un inicio, estamos en la vista de todos y tenemos que portarnos bien y hacer las cosas bien, ya que esto es un puntapié para seguir haciéndolo. Es una satisfacción enorme mirar cómo está la cancha y ver a toda la gente tan feliz».

Por su parte, Germán Lambrisca, titular de Argentino, hizo hincapié en el balance altamente positivo de estos duelos de pretemporada y en la importancia de consolidar los puentes con el Estado municipal:

«El balance es profundamente bueno. Hemos trabajado mucho para poder armar una fiesta que empuja para adelante a todo el básquet de la ciudad. Encontramos el apoyo en la Municipalidad, que era algo que veníamos buscando desde hace tiempo, y estamos encontrando soluciones acompañándonos entre todos».

Asimismo, Lambrisca subrayó el impacto a escala nacional que genera la unión dirigencial:

«Si le va bien a todos es mucho mejor para Junín, porque hace que la ciudad trascienda a nivel nacional con Argentino, con Ciclista y con los otros equipos. Creo que Junín está muy bien posicionado y con este tipo de apoyo institucional sin dudas vamos a estar mucho mejor».

Una política de Estado para potenciar el deporte

El intendente municipal, Juan Fiorini, celebró el éxito de la convocatoria y destacó la madurez de los dirigentes para llevar adelante la planificación del certamen:

«Estamos muy felices de haber podido lograr este clásico nuevamente después de tanto tiempo. Quiero felicitar a los dos clubes por la generosidad y en especial a sus presidentes, Germán y Miguel, por haber permitido planificar esto con madurez y por haberlo desarrollado de semejante manera».

Asimismo, el jefe comunal ponderó la ejemplar conducta de los simpatizantes en ambos estadios y ratificó la voluntad política de sostener la iniciativa:

«Muchísima gente pudo disfrutar después de tanto tiempo de este partido de básquet con tanta historia y con clubes que nos representan en todo el país. La gente lo estaba esperando, respondió muy bien y vino a las dos canchas. Ojalá esto haya venido para quedarse en el futuro».

Con un comportamiento intachable en las tribunas, una organización impecable y un mensaje claro de unidad institucional, la Copa Ciudad de Junín demostró que cuando la dirigencia política y deportiva tiran para el mismo lado, el único ganador es el deporte y toda la comunidad. Las bases están firmes; el clásico, más vivo que nunca; y el futuro del básquet juninense promete seguir escribiendo páginas doradas.