Estafa que terminó en tragedia

Buscan a tres mujeres de la comunidad gitana

Sábado, 31 de Enero del 2026 - 07:17 hs.

Tres mujeres pertenecientes a la comunidad gitana son intensamente  buscadas por la policía,  acusadas de una millonaria estafa a una peluquera de Ingeniero Budge.

A raíz del dinero perdido en la maniobra, la víctima, de 30 años, se quitó la vida.

La investigación del caso está a cargo del fiscal Ignacio Torrigino, de la UFI 19 de Lomas de Zamora.

Todo comenzó el paso 15 de enero cuando tres mujeres gitanas se atendieron en la peluquería de Merlín Díaz, una mujer peruana, de 30 años. El local se encontraba en San Juan y Olimpo, del barrio Olimpo, en Ingeniero Budge.

“Entablaron una relación de confianza con la víctima y le dijeron que tenía un trabajo malicioso hecho en su contra, por el cual el comercio nunca iba a prosperar. Coordinaron varios encuentros para despojarla de esa maldición. Fueron a la peluquería al menos dos días más”, precisaron fuentes de la investigación.

La peluquera le comentó a su marido sobre las visitas de las mujeres y la “limpieza” que debían hacerle al dinero para que el negocio prosperara, pero el hombre le pidió que nos les creyera a las gitanas. No obstante, Merlín Díaz continuó el contacto con las mujeres sin volverle a comentar al hombre.

El pasado 20 de enero las gitanas – que luego se determinó que vivían en el barrio La Perla, en Temperley – fueron otra vez a atenderse a la peluquería y le explicaron a Díaz que debían hacer la “limpieza” sobre el dinero que tenía para terminar con la “maldición” que sufría.

Como ya se habían ganado su confianza, la peluquería les entregó todos sus ahorros familiares – 14 millones de pesos – a las gitanas. La condición era que ellas le harían algún “trabajo” sobre los billetes y luego se lo devolverían.

“Pasaban las horas y no respondían los mensajes que les enviaba. La víctima empezó a percatarse de que había sido estafada. Los mensajes suplicando que devolvieran el dinero no cesaban, hasta que en un momento les advirtió que si no se los devolvían se tomaría una botella de aviso muriático. La gitana con la que chateaba leía los mensajes y no le contestaba”, contó uno de los investigadores.

Ese mismo 20 de enero, Merlín Díaz bebió el ácido y luego le pidió ayuda a su pareja porque se sentía muy mal.

El hombre la llevo al hospital y allí la mujer murió. En el viaje le confesó que las gitanas de las que le había hablado la habían estafado y le pidió que perdonará. “Dejó cartas incriminando a estas mujeres y le pidió que revisara sus chats para entender lo que había ocurrido”, precisaron los investigadores.

Tras el fallecimiento de Merlín Díaz, el UFI 19 comenzó una investigación que incluyó la revisión de cámaras de seguridad que permitieron constatar la presencia de las gitanas que realizaron la estafa.

Una empleada de la peluquería brindó información de las veces que fueron las gitanas al local y contó que llegó a escuchar algunas oraciones y rezos que le hacían repetir a la víctima.

El análisis de las grabaciones, prueba de campo, y la trazabilidad del abonado de la gitana con la que se contactaba permitieron establecer las identidades de las gitanas.

Las imputadas, además, usaron identidades apócrifas. Cuando los policías realizaron cuatro allanamientos en el barrio La Perla, en Temperley, no las pudieron encontrar.

Tras el pedido del fiscal Torrigino, la jueza de Garantías 6 de Lomas, Laura Ninni, dictó la orden de detención para las tres acusadas: Mirta Noemi Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich, y Maria Silvia Mitrovich. Están imputadas por el delito de estafa.