Encuesta

“Peronismo K”: el 65% de los consultados afirma que ‘nunca los votaría”

Domingo, 01 de Febrero del 2026 - 10:16 hs.

Los números difundidos a partir de la encuesta realizada por la consultora Opinaia en su último sondeo,  se convierten en un tema de análisis político cuanto menos interesante.

 Opinaia  es una firma que ganó notoriedad hace más de una década- y que ahora brinda detalles del sondeo realizado entre el 15 y 19 de enero con 1.000 casos y un margen de error de ±3%. 

El dato más resonante del informe es el alto rechazo al llamado “peronismo K”: el 65% de los consultados afirma que ‘nunca los votaría’, un porcentaje que pone en evidencia el profundo desprestigio que hoy tiene entre amplios sectores de la sociedad.

 La encuesta mide lo que en la jerga política se conoce como “pisos y techos” electorales: cuánto apoyo seguro tiene cada fuerza y qué porcentaje adicional podría sumarse de manera probable. 

En ese marco, el peronismo identificado con la corriente kirchnerista apenas alcanza un 17% de voto seguro y un techo de 35%, mientras el rechazo se ubica muy por encima de ese nivel.

Este fenómeno tiene implicancias históricas: el peronismo, durante buena parte del siglo XX y comienzos del XXI, fue la fuerza dominante en la política argentina, con altas tasas de adhesión en la mayoría de sus ciclos electorales.

 Desde las presidencias de Juan Domingo Perón hasta las de Néstor y Cristina Kirchner, el movimiento logró sostener mayorías significativas en el electorado. Hoy, la combinación de crisis económica estructural, desgaste político de gobiernos anteriores y el surgimiento de un liderazgo como el de Milei ha provocado un rechazo que muchos analistas califican como inédito desde la recuperación democrática de 1983.

De todas formas, vale sumar que el fenómeno del rechazo no es exclusivo del peronismo K. 

El espacio moderado de Provincias Unidas, conformado por gobernadores e intendentes con perfil centrista, también muestra altos niveles de rechazo (62%), aunque con un techo algo mayor que su voto seguro.

Incluso fuerzas más pequeñas, como el Frente de Izquierda, registran un rechazo superior al 65% y un techo de voto todavía limitado.

Por su parte, la fuerza gobernante, La Libertad Avanza, mantiene un techo electoral de 59%, con cerca de 38% de votantes que aseguran que “seguramente lo votarían”. Su nivel de rechazo es significativamente más bajo que el del peronismo tradicional, reflejando una mayor consolidación en el núcleo duro de su base.

El sondeo también pone en primer plano las preocupaciones ciudadanas, con indicadores de pobreza (56%) y desempleo (52%) liderando la agenda de problemas percibidos.

 La inflación recupera relevancia como preocupación pública. 

Un 49% evalúa negativamente la situación económica actual, aunque un 46% cree que la economía “mejorará en el futuro”.

Este contraste entre malestar presente y expectativas futuras se refleja también en el panorama político: pese a que operadores políticos tradicionales pensaban que la renovación de liderazgos podía revitalizar los espacios históricos, la encuesta muestra que esa expectativa no se traduce en apoyo electoral sólido.

El rechazo electoral superior al 50% tiene un valor estratégico en el sistema de balotaje: en un escenario de segunda vuelta, una fuerza con altos niveles de rechazo enfrenta un desafío considerable para consolidar apoyos suficientes si compite cabeza a cabeza. Por eso, el llamado “techo” o máximo potencial de voto es un indicio clave para calibrar las posibilidades reales de cada espacio.

Lejos de emerger líderes opositores capaces de revertir la dinámica actual, la fragmentación de figuras con techo electoral bajo profundiza la incertidumbre sobre quién o qué representación política podrá desafiar con solvencia al oficialismo en las elecciones presidenciales de 2027.