Caso Mailen: Un Allanamiento refuerza la hipótesis de un crimen por encargo
La investigación por el femicidio de Mailén Antonich sumó un nuevo capítulo tras un allanamiento en la casa de su exsuegra, donde la policía secuestró siete teléfonos celulares que ya están en poder del fiscal de la causa para ser peritados.
El procedimiento se realizó luego de que varios testigos aseguraran que la exsuegra había amenazado de muerte a Mailén. Además, los investigadores detectaron un posible vínculo entre uno de los detenidos y la expareja de la víctima, lo que fortaleció la hipótesis de que el crimen habría sido planificado desde el inicio bajo la excusa de una falsa entrevista laboral en Punta Canteras.
Mientras tanto, el fiscal Russo renovó el secreto de sumario por otras 24 horas, por lo que hasta este jueves no habrá información oficial sobre el avance de la causa.
Mailén había desaparecido el viernes pasado tras acudir a una supuesta entrevista de trabajo a la que fue convocada por redes sociales. Un hombre con el que había comenzado una relación y que trabajaba como chofer de Uber la llevó hasta el lugar y regresó horas más tarde para buscarla, pero nunca la encontró.
Al día siguiente, ante la falta de noticias, su familia inició una búsqueda por cuenta propia. Un tío y un hermano llegaron hasta el balneario y allí se encontraron con los sospechosos, Díaz y Aquino. Sus respuestas evasivas y las lesiones visibles en el rostro de uno de ellos despertaron las sospechas. Tras un forcejeo, ambos intentaron escapar, pero fueron perseguidos y detenidos por la policía.
El cuerpo de Mailén fue hallado detrás del bungalow donde uno de los acusados trabajaba como sereno. En un tambor habían quemado su ropa para intentar eliminar pruebas. La autopsia determinó que murió por una puñalada en la zona cervical y que además presentaba signos de haber sido golpeada.
Díaz y Aquino continúan detenidos, imputados por homicidio agravado por femicidio, y se negaron a declarar ante el fiscal Russo.