En La Plata

Despidieron a Tomy, un chimpancé que marcó generaciones

Jueves, 05 de Febrero del 2026 - 08:16 hs.

Tomy, el histórico chimpancé que había sido rescatado de un circo y que vivía en el ex Zoológico de la ciudad de La Plata, murió a los 49 años tras permanecer durante décadas en el lugar.

El deceso del animal fue detectado por sus cuidadores en la tarde del miércoles mientras que se informó que no atravesaba enfermedades ni presentaba síntomas previos ya que los controles diarios no habían arrojado alertas sobre su estado general de salud.

El chimpancé estaba bajo seguimiento permanente de equipos profesionales y técnicos y durante la mañana había tenido un comportamiento habitual al recibir sus raciones alimentarias correspondientes, mientras que interactuó con sus cuidadores como lo hacía diariamente.

En tanto, desde el lugar donde se encontraba alojado se indicó que el hallazgo ocurrió después de las 13, cuando el personal se acercó para suministrarle alimento y, al no responder a los llamados, los cuidadores dieron aviso al Servicio Veterinario que constató el fallecimiento del chimpancé.

Tomy pertenecía a la especie Pan troglodytes, había nacido en 1977 y llegó al entonces Zoológico de La Plata el 8 de enero de 1980 luego de estar en un circo, vivió en el lugar durante 46 años y, durante los últimos años, habitó un espacio adaptado a sus necesidades, acompañado por un equipo que organizó su rutina diaria.

Además, desde 2023, los cuidadores impulsaron un proyecto judicial para que sea declarado "sujeto de derecho", mientras sostenían una convivencia cotidiana basada en la cercanía y el contacto permanente.

Las autoridades del  Bioparque La Plata., con mucha tristeza confirmaron el fallecimiento de Tomy, el querido chimpancé macho de 49 años que durante casi medio siglo fue mucho más que un habitante del predio: fue una presencia viva, un símbolo y un lazo emocional para cuidadores y visitantes.

Con el paso del tiempo, Tomy forjó vínculos entrañables con quienes lo cuidaron día tras día. Su mirada, su carácter particular y su presencia se volvieron parte de la identidad del lugar. Para muchos, fue el primer contacto con un chimpancé; para otros, una lección silenciosa sobre el respeto, la conservación y el bienestar animal.

Hoy, el Bioparque está un poco más vacío. Pero el recuerdo de Tomy permanece intacto: en cada cuidador que lo despidió con lágrimas, en cada visitante que lo observó con asombro y en cada historia que seguirá contándose para que su legado no se apague.

Porque Tomy no fue solo un chimpancé: fue parte de la memoria afectiva de La Plata.