En conmemoración a las víctimas de la Revuelta de Haymarket
Cada 1 de mayo se recuerda, en el orden internacional, el Día del Trabajador.
Los únicos países que tienen definida otra fecha –el primer lunes de cada septiembre- son los Estados Unidos y Canadá.
Fue en 1886 cuando en el marco de la lucha por jornadas laborales de 8 horas, se pusieron de manifiesto en huelgas y movilizaciones callejeras que se extendieron hasta el 4 de mayo cuando se produjo la llamada Revuelta de Haymarket.
Esa movilización dejó como saldo varios muertos, tanto de la policía como de los manifestantes, y la detención de decenas trabajadores, cinco de los cuales fueron ejecutados.
De ahí que la fecha sea un homenaje a Los Mártires de Chicago.
Los reclamos apuntaban a las pésimas condiciones laborales que trajo la Revolución Industrial en Gran Bretaña durante el siglo XVIII.
De hecho, en 1884, en el cuarto congreso de la Federación de Trabajadores de Estados Unidos y Canadá se convocó a los obreros a reclamar por una jornada de ocho horas.
El lema, que se repitió también en otros países, era: «Ocho horas para el trabajo, ocho para el sueño y ocho para la casa». Por ese entonces, era habitual que los empleados tuvieran que cumplir con jornadas de 12, 16 y hasta 18 horas diarias.
Si bien en 1886, el presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la ley Ingersoll que estableció la jornada de ocho horas de trabajo diario, hubo varios estados y empleadores que la incumplieron.
La masacre de Haymarket
Fue entonces, que diversas organizaciones laborales y sindicales de Chicago – en su mayoría compuestas por anarquistas, comunistas y socialistas- iniciaron una huelga el 1º de mayo de 1886 en la que participaron más de 80.000 trabajadores.
Luego, el conflicto se fue extendiendo a otras ciudades de Estados Unidos y más de 400.000 obreros en 5000 huelgas simultáneas entraron en paro. En los días posteriores hubo enfrentamientos entre los trabajadores y la policía que culminaron con seis personas muertas por la represión policial el 3 de mayo en las puertas de la fábrica McCormick. El punto de inflexión llegó el 4 de mayo, día conocido como la
En aquella jornada, una persona cuya identidad se desconoce, hizo explotar una bomba que alcanzó a 67 policías, siete de los cuales murieron. Las fuerzas de seguridad entonces respondieron con disparos de armas de fuego hacia los trabajadores, con el saldo de varios de ellos muertos y otros tantos heridos.
El gobierno declaró el estado de sitio y el toque de queda; con esa medida los paros cesaron y en los días siguientes las autoridades detuvieron a numerosos huelguistas.
Los Mártires de Chicago
El 21 de junio de 1886, comenzó el juicio a 31 obreros acusados de haber sido los responsables del conflicto, de los que luego quedaron ocho. Todos condenados: dos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca. Ellos se conocieron como Los Mártires de Chicago.
En 1887, el nuevo gobernador de Illinois, criticó el juicio y perdonó a los sindicalistas que se encontraban en prisión y dos años después, el congreso de París de la Segunda Internacional acordó celebrar el Día Internacional del Trabajador el 1° de mayo, para conmemorar a los «Mártires de Chicago.