Guerra política en la escudería de Colapinto: denuncian "traición" de Renault tras el acuerdo con Mercedes y el desguace de su histórica planta
Mientras los juninenses y todo el país siguen con esperanza los tiempos de Franco Colapinto en la pretemporada, una bomba política estalló en el corazón de Francia que sacude los cimientos de Alpine, la escudería que alberga al piloto argentino. Lo que parecía una decisión puramente deportiva —el cambio de motores propios por los de Mercedes— ha derivado en un conflicto gremial y político de escala internacional, con acusaciones de "traición" y amenazas de juicios al Estado francés.
El protagonista de esta cruzada es Jean-Marie Vilain, alcalde de Viry-Chatillon, la localidad que desde 1977 ha sido el hogar de los motores del Rombo. El funcionario lanzó una durísima acusación contra la dirección de Renault, asegurando que la empresa planea abandonar los compromisos asumidos para reconvertir la planta, dejándola a su suerte tras el desembarco de la tecnología alemana.
El costo social del motor MercedesPara entender la trama hay que mirar debajo del capó. Alpine decidió dejar de fabricar sus propios motores (que venían con déficit de potencia) y firmar con Mercedes para la temporada 2026. Esta decisión, que en lo deportivo es una gran noticia para Colapinto y su compañero Pierre Gasly —el auto ya vuela en los tests privados—, tiene una contracara social dramática.
Cuando se anunció el fin de los motores Renault de F1 en septiembre de 2024, la empresa prometió transformar la planta de Viry en "Hypertech Alpine". Se vendió como un "polo de excelencia" para desarrollar superdeportivos, tecnología de hidrógeno y mantener al personal ocupado en proyectos de vanguardia como el WEC (Resistencia) y el Dakar.
Sin embargo, según denuncia el alcalde Vilain, todo fue una cortina de humo. "Mi estupefacción es tan grande como mi ira ante esta renegación y este incumplimiento de la palabra dada", disparó el edil, quien anticipó que el próximo 12 de febrero, en una reunión clave del Comité Social y Empresarial (CSE), se oficializaría el abandono definitivo de estos proyectos alternativos.
Cambio de mando y "tijeretazo"El conflicto coincide con un cambio de guardia en la cúpula de la automotriz. La salida de Luca de Meo —un CEO con perfil "fierrero"— y la llegada de François Provost parece haber marcado el inicio de una era de recortes pragmáticos.
Vilain asegura que Provost ha decidido borrar con el codo lo que se firmó con la mano. "Es sencillamente escandaloso. Ignora todos los compromisos adquiridos y reiterados a la ciudad y a los empleados", sentenció el alcalde en un comunicado titulado, sin rodeos: "Mentiras y traición".
El temor de los trabajadores, que ya habían alertado sobre la falta de presupuesto real para el proyecto "Hypertech", es que el desmantelamiento sea total. Incluso se rumorea en la prensa europea que Alpine podría abandonar también el Mundial de Resistencia (WEC) a finales de 2026, a pesar de los recientes éxitos en las 6 Horas de Fuji y en el Dakar.
¿Cómo afecta esto a Colapinto?En lo inmediato, el piloto argentino tiene una herramienta mejor: el motor Mercedes. La "flecha de plata" empujando al chasis francés promete devolver al equipo a la pelea por los puntos grandes.
Sin embargo, el clima interno en la estructura es un polvorín. Una escudería de Fórmula 1 no es solo el coche; es la gente. Con una parte histórica de la empresa (los motoristas de Viry) en pie de guerra contra la directiva, y con el poder político local amenazando con "emprender todas las acciones legales" y exigiendo la intervención del Estado francés como accionista, la paz necesaria para competir al máximo nivel está en riesgo.